No es que tu hijo no quiera,
su cerebro puede no estar listo para hacerlo mejor.

Método Melillo

No es que tu hijo no quiera,
es que su cerebro, hoy, no puede hacerlo mejor.

Es una forma de ayudar al cerebro a organizarse mejor, para que muchas de las dificultades que hoy enfrentan los niños, puedan empezar a fluir mejor.

¿Para quién es?

Lo más importante es entender si hay aspectos del sistema nervioso que pueden fortalecerse para mejorar su funcionamiento.

Este no es un camino que tengas que recorrer solo. Puede ser distinto para la vida de tu hijo y de tu familia.

Nosotros

Un lugar para entender lo que realmente
está pasando con tu hijo.

Centro Licenciado de Melillo Method® Ciudad de México

En Neuren acompañamos a niños y familias desde una nueva forma de entender el desarrollo infantil, poniendo en el centro al sistema nervioso como la base de todo.

Sabemos que muchas familias llegan después de haber probado distintas opciones, con dudas y con la necesidad de entender qué está pasando con su hijo.
En muchos casos hay avances, pero no siempre un cambio que termine de hacer sentido en el fondo. Neuren es un espacio donde trabajamos con el desarrollo adecuado del sistema nervioso de los niños y no solo en lo que vemos en su comportamiento. Cuando trabajamos desde la raíz, se abre la posibilidad de cambios más profundos para que los niños puedan aprender, relacionarse e integrarse mejor en su vida diaria.
Para lograrlo trabajamos con un enfoque de neurodesarrollo desarrollado por Robert Melillo hace más de 30 años, que nace de una forma distinta de entender el desarrollo infantil. Nuestro enfoque no busca soluciones rápidas, sino una comprensión más profunda que permita acompañar a cada niño de manera más precisa y a las familias tomar decisiones más claras.

Nuestro respaldo

Dr. Robert Melillo

Para lograrlo trabajamos con un enfoque de neurodesarrollo desarrollado por Dr. Robert Melillo hace más de 30 años, somos el único Centro Licenciado Melillo Method® en México, autorizado y supervisado por el Dr. Robert Melillo, trabajando bajo los lineamientos internacionales del método. Esto nos permite ofrecer un trabajo estructurado, basado en años de experiencia acompañando a niños y familias en distintas partes del mundo.

Conoce más

Agenda una llamada para entender tu caso.
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El punto de partida.
Un sistema nervioso que no está funcionando de forma integrada.
Muchos niños que tienen dificultades para concentrarse, regular sus emociones o aprender, no tienen un problema de comportamiento. Tienen un sistema nervioso que no está funcionando de forma integrada.
¿Qué significa que no esté integrado?
Para que un niño pueda concentrarse, regularse y aprender, distintas partes del cerebro necesitan comunicarse de forma eficiente entre sí.
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El Método Melillo
Un enfoque terapéutico integral de neurodesarrollo, libre de medicamentos farmacológicos y no invasivo.
El Método Melillo es un enfoque terapéutico integral de neurodesarrollo, no invasivo y libre de medicamentos farmacológicos.
El método parte de un enfoque distinto:
Muchas de las dificultades que vemos en los niños no se explican únicamente como un problema de conducta, una dificultad de aprendizaje o un tema emocional, sino desde cómo se está organizando su sistema nervioso.
Las conductas que preocupan -en casa, en la escuela o en contextos clínicos- no aparecen de manera aislada. Con frecuencia, son la expresión de un sistema nervioso que no está funcionando de manera equilibrada.
En el Método Melillo se trabajan dos aspectos fundamentales:
  • El balance entre los hemisferios del cerebro para que puedan comunicarse y trabajar de forma coordinada.
  • La integración de reflejos primitivos. Que son las bases del desarrollo sobre las que se construyen muchas funciones.
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El Cambio de Enfoque
Un sistema nervioso organizado mejora la atención, el comportamiento y la regulación emocional.
No se trata de corregir al niño.
Muchos enfoques intentan cambiar la conducta. Pero cuando no se trabaja en la base, que es el sistema nervioso, los cambios pueden ser limitados o temporales.
Este enfoque propone algo distinto:
Cuando el cerebro y el cuerpo no logran integrarse de manera coordinada, el sistema nervioso puede entrar en estados de alerta, desorganización o sobreesfuerzo. Esto suele manifestarse como dificultades en la conducta, la atención o la regulación emocional.
Cuando el sistema nervioso se regula con ritmo neurológico, coordinación, movimiento, integración sensorial -priorizando el orden antes que el control-, entonces el comportamiento cambia solo.
Cuando el sistema nervioso logra mayor organización, el comportamiento, la atención y la regulación emocional mejoran como consecuencia natural. No se trata de suprimir síntomas, sino de disminuir la necesidad biológica del sistema nervioso de producirlos.
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Nuestra forma de trabajar
El objetivo es identificar desequilibrios neurológicos funcionales y trabajar sobre la causa que los genera.
El objetivo del método es identificar desequilibrios neurológicos funcionales y trabajar directamente sobre la causa que los genera. Esto se logra a través de programas estructurados que estimulan la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del cerebro para reorganizarse, fortalecerse, y desarrollar patrones de funcionamiento más equilibrados.

El proceso inicia con una evaluación individualizada, a partir de la cual se diseñan intervenciones específicas para cada niño, reconociendo que cada uno tiene una historia de desarrollo única.

A partir de esta evaluación, se integran distintas herramientas de trabajo que buscan estabilizar y estimular distintas áreas del cerebro de acuerdo con las necesidades particulares de cada niño.
Estas pueden incluir:
  • Estimulación cerebral específica y puntual en base a la evaluación.
  • Ejercicios físicos para promover el movimiento.
  • Trabajo con reflejos primitivos.
  • Acompañamiento emocional a las familias.
  • Consulta nutricional y acompañamiento académico.
Este enfoque ha sido utilizado en miles de pacientes y aplicado en clínicas de Estados Unidos, Europa y Asia, bajo el modelo desarrollado por el Doctor Robert Melillo.
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¿Qué puedo esperar?
Favorecer un mejor balance entre los hemisferios del cerebro y a regular un sistema nervioso.
El trabajo terapéutico está orientado a favorecer un mejor balance entre los hemisferios del cerebro y a regular un sistema nervioso que, en muchos casos, ha operado durante largos periodos en estados de alerta o supervivencia. El objetivo es acompañarlo progresivamente hacia un funcionamiento más organizado y coherente.

Cada proceso respeta el ritmo individual de cada niño, reconociendo que la reorganización neurológica ocurre de forma gradual y distinta en cada caso.
A medida que el cerebro comienza a integrarse y organizarse,
suelen observarse cambios funcionales como:
  • Mejor atención y capacidad de enfoque
  • Más flexibilidad cognitiva y conductual
  • Mejoras significativas en el lenguaje
  • Mayor calidad y profundidad del descanso
  • Avances en habilidades motoras y sociales
  • Mayor tolerancia a la frustración
  • Incremento en el contacto y la conexión con el entorno
  • Disminución de explosiones emocionales
El comportamiento no se fuerza. Mejora como consecuencia natural de un sistema nervioso más organizado y regulado.
Estos cambios no solo pueden observarse en el niño, sino también en su propio entorno, impactando la dinámica familiar a través de mayor comprensión, estabilidad y bienestar en la vida diaria.